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una
mirada ebria de palabras y poesías



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lunes, 21 de junio de 2010

Miedo a soltar.


Me queda una hoja, tan solo una hoja para terminar de leer este libro que vengo leyendo hace tanto tiempo, este libro que me atrapo desde un principio y no quiso soltarme ni por un instante, el libro que tan reflejada en el me sentí, el libro que me acompaño estos momentos, el libro que me da miedo terminar.

Cuando lo termine… cuando ya halla leído esta ultima pagina, ¿quién me va a acompañar?… no quiero leer otro, solo este, pero no quiero que se acabe, quiero que siga conmigo esa ensoñación de como terminará… quiero que sea infinito…

Cerré el libro.

Ya va a llegar la hora de terminarlo.

jueves, 10 de junio de 2010

Tu verdadero...


Yo te puedo responder cual es el verdadero.

Aunque vos no me creas o no te guste aceptarlo.

Es ese el original, el que tanto me gusta nombrar, y que vos detestas.

El otro, en cambio, es solo el personaje que a todos les dejas mostrar.

Pero… pero si es como vos me decís, que a mi me mostras todo tal cual es como a ninguna otra persona le mostraste, ¿porque no aceptas que te llame así, quien sos en verdad y no tu mascara?

Creo que nunca vas a aceptarlo…

Creo que no me voy a rendir tan facil…

viernes, 4 de junio de 2010

El tuerto y los ciegos


Desnuda de frío y hermosa como ayer,
tan exacta como dos y dos son tres.
Ella llegó a mí, apenas la pude ver
aprendí a disimular mi estupidez.

Bienvenida Casandra!
Bienvenido el sol y mi niñez,
sigue y sigue bailando alrededor,
aunque siempre seamos pocos los que
aún te podemos ver.

Les contaste un cuento
sabiendolo contar
y creyeron que tu alma estaba mal.

La mediocridad para algunos es normal
la locura es poder ver más allá.
Baila y baila Casandra!
Digo bien, bien, bien!
La pude ver:
no hablo yo de fantasmas ni de Dios
sólo te cuento las cosas que
se te pueden perder.


Sui Generis

domingo, 16 de mayo de 2010

una caracola

Aron: Creo saber muchas cosas…
Charlotte: Yo creo no saber muchas otras…

miércoles, 12 de mayo de 2010

Amigos por el viento

A veces, la vida se comporta como el viento: desordena y arrasa. Algo susurra, pero no se le entiende. A su paso todo peligra; hasta aquello que tiene raíces. Los edificios, por ejemplo. O las costumbres cotidianas.
Cuando la vida se comporta de ese modo, se nos ensucian los ojos con los que vemos. A nuestro lado, pasan papeles escritos con una letra que creemos reconocer. El cielo se mueve más rápido que las horas. Y lo peor es que nadie sabe si, alguna vez, regresará la calma.




Liliana Bodoc. (Amigos por el viento)

martes, 11 de mayo de 2010

Como Alicia, a través de un espejo llegaré a un mundo absurdo…

miércoles, 5 de mayo de 2010

guitarra olvidada...



Llegue tarde, una vez más…

Miro mi guitarra, empolvada, sin usar. Pero solo la miro, hay algo que me impide tocarla, me tienta, pero no se la razón por la cual vuelvo a dejarla sola, una vez más mi pieza se deprime al no poder regocijarse en música.